TRABAJO A
CARGO DEL: PROFESOR JOSÉ LUIS DELL’ORDINE
Carácter
(psicología),
conjunto de reacciones y hábitos de comportamiento que se han adquirido durante
la vida y que dan especificidad al modo de ser individual.
Junto
con el temperamento y las aptitudes configura la personalidad de un individuo.
Con esta noción se hace referencia a disposiciones permanentes, profundas y difícilmente
modificables. La génesis y estructuración del carácter han sido objeto de
diversas investigaciones y propuestas teóricas. Muy conocidas son las de
Klages, Lersch, Wellek, Rothacker, Lewin y Freud. Todas ellas tienen en común
la idea de que el carácter no se manifiesta de forma total y definitiva en la
infancia, sino que pasa por distintas fases hasta alcanzar su completa expresión
al final de la adolescencia. En cierto modo, y en tanto que aprendido, uno es
responsable de su propio carácter; de ahí que el concepto se vea muchas veces
teñido de una valoración moral (se ha calificado como bueno o malo) y haya
sido objeto de reflexión en la educación.
Temperamento
(psicología) (del latín temperamentum, ‘medida’), peculiaridad e
intensidad individual de los afectos psíquicos y de la estructura dominante de
humor y motivación.
Médicos
de la antigüedad como Hipócrates y Galeno distinguían cuatro tipos de
temperamentos, considerados como emanación del alma por la interrelación de
los diferentes humores del cuerpo: sanguíneos, las personas con un humor muy
variable; melancólicos (véase Melancolía), personas tristes y soñadoras;
coléricos, personas cuyo humor se caracterizaba por una voluntad fuerte y unos
sentimientos impulsivos, en las que predominaba la bilis amarilla y blanca, y
flemáticos, personas lentas y apáticas, a veces con mucha sangre fría, en las
cuales la flema era el componente predominante de los humores del cuerpo.
Actualmente
se acepta que ciertas características del temperamento se deben a procesos
fisiológicos del sistema linfático, así como a la acción endocrina de
ciertas hormonas. El temperamento tiene, por tanto, un porcentaje genético nada
despreciable. También se acepta, de forma general, que los efectos intensos y
permanentes del entorno pueden llegar a influir de forma importante en la
formación del temperamento de cada individuo.
Hipócrates
(c. 460-c. 377 a.C.), el médico más importante de la antigüedad, es
considerado el padre de la medicina. Nacido probablemente en la isla de Cos,
Grecia, realizó numerosos viajes antes de establecerse definitivamente en la
isla para dedicarse a la enseñanza y la práctica de la medicina. Murió en
Larissa, Grecia, y poco más se sabe de él. Su nombre se asocia al juramento
hipocrático, aunque es muy posible que no fuera el autor del documento. De
hecho, de las casi setenta obras que forman parte de la Corpus hippocraticum,
es posible que sólo escribiera alrededor de seis. La Corpus hippocraticum
probablemente es lo único que queda de la biblioteca médica de la famosa
Escuela de Medicina de Cos. Sus enseñanzas, su sentido del distanciamiento y su
capacidad para la observación clínica directa quizá influyeran a los autores
de esos trabajos y, sin duda, contribuyeron en gran medida a desterrar la
superstición de la medicina antigua.
Entre
las obras más importantes de la Corpus hippocraticum está el Tratado
de los aires, las aguas y los lugares (siglo V a.C.) que, en vez de atribuir
un origen divino a las enfermedades, discute sus causas ambientales. Sugiere que
consideraciones tales como el clima de una población, el agua o su situación
en un lugar en el que los vientos sean favorables son elementos que pueden
ayudar al médico a evaluar la salud general de sus habitantes. Otras obras, Tratado
del pronóstico y Aforismos, anticiparon la idea, entonces
revolucionaria, de que el médico podría predecir la evolución de una
enfermedad mediante la observación de un número suficiente de casos.
La
idea de la medicina preventiva, concebida por primera vez en Régimen y
en Régimen en enfermedades agudas, hace hincapié no sólo en la dieta,
sino también en el estilo de vida del paciente y en cómo ello influye sobre su
estado de salud y convalecencia. La enfermedad sagrada, un tratado sobre
la epilepsia, revela el rudimentario conocimiento de la anatomía que imperaba
en la antigua Grecia. Se creía que su causa era la falta de aire, transportada
al cerebro y las extremidades a través de las venas. En Articulaciones,
se describe el uso del llamado banco hipocrático para el tratamiento de las
dislocaciones.
Galeno
(129-c. 199), fue el más destacado médico de la antigüedad después de Hipócrates.
Sus estudios sobre la anatomía de los animales y sus observaciones sobre el
funcionamiento del cuerpo humano dominaron la teoría y la práctica de la
medicina durante 1.400 años. Galeno nació en Pérgamo, Asia Menor (entonces
parte del Imperio romano), de padres griegos. En el templo de su ciudad dedicado
al dios de la salud Asclepio, el joven Galeno observó cómo se empleaban las técnicas
médicas de la época para tratar a los enfermos o heridos. Obtuvo su formación
médica en la cercana Esmirna, y a continuación viajó mucho ampliando sus
conocimientos. Alrededor del año 161 se estableció en Roma, donde alcanzó
gran renombre por su habilidad como médico, sus disecciones de animales y sus
conferencias en público. Alrededor del año 169 el emperador Marco Aurelio le
nombró médico de su hijo, Lucio Aurelio Cómodo.
Galeno
diseccionó multitud de animales, en especial cabras, cerdos y monos, para
demostrar cómo los distintos músculos son controlados a diferentes niveles de
la médula espinal. Desveló las funciones del riñón y la vejiga e identificó
siete pares de nervios craneales. También demostró que el cerebro controla la
voz y que las arterias transportan sangre, poniendo fin la idea vigente durante
cuatrocientos años de que lo que transportaban era aire. Galeno describió
también las válvulas del corazón, e indicó las diferencias estructurales
entre las arterias y las venas, pero no llegó a concebir la circulación de la
sangre. En su lugar, defendió la errónea creencia de que el órgano central
del sistema vascular era el hígado , y que la sangre se desplazaba desde el hígado
hasta la periferia del cuerpo para formar la carne.
Galeno
también alcanzó gran renombre en su tiempo como filósofo. En su tratado Sobre
los usos de las partes del cuerpo del hombre compartía la opinión del filósofo
griego Aristóteles de que nada en la naturaleza es superfluo. La principal
contribución de Galeno al pensamiento filosófico fue su idea de que es posible
comprender los designios divinos estudiando la naturaleza.
Sus
observaciones sobre la anatomía fueron su aportación más duradera. Sus
escritos médicos, traducidos por pensadores árabes durante el siglo IX,
gozaron de una gran consideración entre los médicos humanistas de la Europa
del renacimiento. Durante su vida escribió alrededor de quinientos tratados
sobre medicina, filosofía y ética.
1.
INTRODUCCIÓN
Alma,
en muchas religiones y filosofías, elemento inmaterial que, junto con el cuerpo
material, constituye al ser humano individual. En general, el alma se concibe
como un principio interno, vital y espiritual, fuente de todas las funciones físicas
y en concreto de las actividades mentales. La creencia en alguna clase de alma
que puede existir independiente del cuerpo se encuentra en todas las culturas
conocidas. En muchas culturas contemporáneas de tradición oral, se dice que
los seres humanos tienen varias almas (a veces hasta siete) localizadas en
diferentes partes del cuerpo, cada una con distintas funciones. La enfermedad es
descrita a menudo como la pérdida del alma; lo que puede ocurrir, por ejemplo,
cuando las brujas roban el alma o los espíritus del mal lo apresan.
2.
RELIGIONES
ORIENTALES
En
Oriente, la creencia en el alma humana es crucial en varios sistemas filosóficos
y religiosos. Así, por ejemplo, a comienzos del hinduismo el alma (atmán)
estaba considerada como el principio que controla todas la actividades y define
la identidad de uno y su conciencia. Las obras filosóficas hindúes, los
Upanisad, identifican el atmán con lo divino (Brahman), añadiendo una dimensión
eterna al alma. Vinculado estrechamente a ello, el alma humana es atrapada en el
ciclo de la reencarnación hasta que alcanza la purificación y el conocimiento
se funde de nuevo con la realidad última. El budismo es único en la historia
de las religiones porque afirma que el alma individual es una ilusión producida
por diversas influencias psicológicas y fisiológicas. No tiene concepción de
un alma o ser que pueda sobrevivir a la muerte. El punto de vista budista sobre
la reencarnación no es otro que el de una cadena de consecuencias mediatizadas
por cualquier identidad continuada, aunque en la creencia popular esta sutileza
se suele perder y los seguidores consideran a los muertos como almas
transmigratorias.
La
religión china postula un alma dual, dividida en una parte más baja, más
material (el p'o) y una parte mental más elevada (el hun). La
primera muere con el cuerpo y la última sobrevive a la muerte y se convierte en
el foco de adoración de los antepasados.
3.
JUDAÍSMO
Y CRISTIANISMO
En
el judaísmo primitivo se define la personalidad humana en su conjunto, sin
hacer una clara distinción entre el cuerpo y el alma. Hacia la edad media, sin
embargo, el alma era definida como el principio de vida, y era considerada capaz
de sobrevivir a la decadencia corporal. La doctrina cristiana del alma se apoyó
en las filosofías de Platón y Aristóteles. La mayoría de los cristianos cree
que cada individuo tiene un alma inmortal y que la personalidad humana en su
conjunto, compuesta de alma y de cuerpo resucitado, debe, a través de la fe,
garantizar la presencia de Dios después de la vida. La teoría neoplatónica
del alma como prisionera en un cuerpo material prevaleció en el pensamiento
cristiano hasta que el teólogo del siglo XIII santo Tomás de Aquino aceptó el
análisis de Aristóteles sobre el alma y el cuerpo como dos elementos
conceptualmente distinguibles de una sola sustancia. De ahí, el cristianismo
luchó durante un largo periodo contra el gnosticismo, el maniqueísmo y sectas
análogas que consideran el alma como exiliada de los reinos espirituales de luz
en un universo material completamente corrupto.
4.
ISLAM
Las
enseñanzas del islam sobre el alma relacionan las del judaísmo y las del
cristianismo. Según el Corán, Dios dotó de alma al primer ser humano, y a la
hora de la muerte el espíritu de los creyentes es llevado ante Dios.
5.
SIGNIFICADO
SOCIAL
La
fe en la existencia de las almas puede tener efectos sociales importantes
mediante el reforzamiento de los deberes morales y servir como principio guiador
en la vida. El significado cultural de la creencia en las almas refleja la
universalidad de los problemas para los cuales representa una respuesta: la
compleja cuestión de la personalidad humana, las experiencias morales y
espirituales de la vida, y la eterna cuestión de la inmortalidad.
Melancolía,
estado emocional que se caracteriza esencialmente por una profunda tristeza. La
melancolía surge sin razón aparente o como consecuencia de un gran pesar.
El
psiquiatra alemán Emil Kraepelin relacionó la melancolía con la psicosis maníaco-depresiva
(véase Depresión), trastorno que puede aparecer después de un periodo
prolongado de melancolía. Los accesos maníacos y melancólicos se alternan de
forma regular, aunque son más frecuentes los segundos. El primero en estudiar
la melancolía fue el psiquiatra francés del siglo XIX Jean-Étienne Esquirol,
que la integró en el grupo de las monomanías, enfermedades mentales que poseen
un núcleo central predominante (como, por ejemplo, la obsesión).
Los
primeros síntomas son la astenia (debilidad, cansancio), falta de apetencia e
insomnio. Posteriormente, el enfermo inhibe su pensamiento y ralentiza los
procesos intelectuales. Cada vez habla menos, pudiendo llegar a enmudecer del
todo. A veces acompañan a estos síntomas la anorexia y la amenorrea. Su
tratamiento, que puede durar unos seis o siete meses, consiste básicamente en
antidepresivos y sales de litio que reducen su duración y previenen la
reincidencia. La melancolía puede llegar a ser una enfermedad peligrosa, ya que
el deseo de muerte es constante y existe la posibilidad de que el enfermo cometa
actos desesperados, como el suicidio.
1.
VOLUNTAD:
INTRODUCCIÓN:
(psicología
y filosofía), en filosofía y psicología, capacidad de elegir entre caminos
distintos de acción y actuar según la elección tomada, en concreto cuando la
acción está dirigida hacia un fin específico o se inspira por ideales
determinados y principios de conducta. La conducta de voluntad contrasta con la
conducta derivada del instinto, impulso, reflejo o hábito, ninguna de las
cuales implica una elección consciente entre distintas alternativas.
2.
ENFOQUES
FILOSÓFICOS
Hasta
el siglo XX, la mayoría de los filósofos concebían la voluntad como una
facultad distinta con la que toda persona nacía. Discrepaban, sin embargo,
sobre el papel de esta facultad en la composición de la personalidad. Para una
escuela de filósofos, notablemente representados por el filósofo alemán
Arthur Schopenhauer, una voluntad universal es la realidad esencial y la
voluntad de los individuos forma parte de ella. En su visión, la voluntad
domina todos los demás aspectos de la personalidad del individuo: conocimiento,
sentimientos y dirección en la vida. Una forma contemporánea de la teoría de
Schopenhauer se halla implícita en algunas clases de existencialismo, como el
enfoque existencialista expuesto por el filósofo francés Jean-Paul Sartre,
quien considera la personalidad como el producto de opciones, y los actos como
demostraciones de la voluntad encaminadas a conferir sentido al universo.
Otros
filósofos han estimado la voluntad como similar o secundaria a otros aspectos
de la personalidad. Platón creía que la psique se dividía en tres partes: razón,
voluntad y deseo. Para filósofos racionalistas, como Aristóteles, santo Tomás
de Aquino y René Descartes, la voluntad es el agente del alma racional que
gobierna los apetitos puramente animales y las pasiones. Algunos filósofos empíricos,
como David Hume, no cuentan con la importancia de las influencias racionales en
la voluntad; consideran la voluntad dirigida sobre todo por la emoción. Filósofos
evolucionistas como Herbert Spencer y pensadores pragmáticos como John Dewey,
conciben la voluntad no como una facultad innata sino como el producto de la
experiencia que evoluciona de una forma gradual como las ideas y la personalidad
individual en la interacción social.
3.
ENFOQUES
PSICOLÓGICOS
Los
psicólogos actuales tienden a aceptar la teoría pragmática de la voluntad.
Consideran la voluntad como un aspecto o cualidad de la conducta, más que como
una facultad diferenciada: es la persona la que dispone. Este acto de voluntad
se manifiesta: primero, en la fijación del interés sobre metas más o menos
distantes y modelos y principios de conducta abstractos hasta cierto punto; en
segundo lugar, al ponderar vías alternativas de acción y efectuar acciones
deliberadas que parecen mejor calculadas para servir a principios y metas específicos;
tercero, en la inhibición de impulsos y hábitos que pudieran distraer la
atención, o entrar en conflicto con un principio o un fin, y, por último, en
la perseverancia frente a obstáculos y frustraciones en la persecución de
metas y en la adhesión a principios establecidos previamente.
Entre
los defectos comunes que pueden conducir a la debilidad de la voluntad figuran
la ausencia de objetivos que exijan esfuerzo o de ideales y modelos de conducta
que merezcan ser considerados, atención vacilante, incapacidad para resistir
los impulsos o romper hábitos, y la incapacidad para decidir entre alternativas
o asumir una decisión, una vez tomada.
Aptitud,
rasgo general y propio de cada individuo que le facilita el aprendizaje de
tareas específicas y le distingue de los demás.
Las
aptitudes aparecen en las distintas etapas de maduración individual, aunque no
comienzan a precisarse hasta aproximadamente los 10 años de edad. Pueden ser de
muy diversos tipos: intelectuales, sensoriales, motrices... El concepto de
inteligencia, como combinación de determinadas aptitudes que contribuye a la
realización de una amplia gama de actividades, está muy relacionado con el de
aptitud. Esta relación fue analizada por el psicólogo inglés Charles E.
Spearman, quien postuló que el éxito en cualquier tarea se halla determinado
por una “aptitud general única”, común a todas, y una “aptitud específica”
de esa habilidad.
El
conocimiento y la medición de las aptitudes mediante la realización de tests
es hoy común en la orientación vocacional, la asignación de empleos o los
programas de selección. Estos tests se aplican para detectar problemas o
pronosticar el éxito de una persona en una determinada profesión, tarea u
ocupación. Por otro lado, es también fundamental el conocimiento de las
aptitudes del niño para orientar su trabajo escolar. Los tests suelen
clasificarse en función de los factores que se desean medir. Existe una gran
variedad: hay tests de vocabulario, de comprensión y atención, de aptitudes
musicales, orientación espacial, rapidez de percepción, destreza manual y
otros.
1.
INTRODUCCIÓN
Personalidad,
pautas de pensamiento, percepción y comportamiento relativamente fijas y
estables, profundamente enraizadas en cada sujeto.
La
personalidad es el término con el que se suele designar lo que de único, de
singular, tiene un individuo, las características que lo distinguen de los demás.
El pensamiento, la emoción y el comportamiento por sí solos no constituyen la
personalidad de un individuo; ésta se oculta precisamente tras esos elementos.
La personalidad también implica previsibilidad sobre cómo actuará y cómo
reaccionará una persona bajo diversas circunstancias.
Las
distintas teorías psicológicas recalcan determinados aspectos concretos de la
personalidad y discrepan unas de otras sobre cómo se organiza, se desarrolla y
se manifiesta en el comportamiento. Una de las teorías más influyentes es el
psicoanálisis, creado por Sigmund Freud, quien sostenía que los procesos del
inconsciente dirigen gran parte del comportamiento de las personas. Otra
corriente importante es la conductista, representada por psicólogos como el
estadounidense B. F. Skinner, quien hace hincapié en el aprendizaje por
condicionamiento, que considera el comportamiento humano principalmente
determinado por sus consecuencias. Si un comportamiento determinado provoca algo
positivo (se refuerza), se repetirá en el futuro; por el contrario, si sus
consecuencias son negativas —hay castigo— la probabilidad de repetirse será
menor.
2.
FORMACIÓN
Y DESARROLLO
Herencia
y ambiente interactúan para formar la personalidad de cada sujeto. Desde los
primeros años, los niños difieren ampliamente unos de otros, tanto por su
herencia genética como por variables ambientales dependientes de las
condiciones de su vida intrauterina y de su nacimiento. Algunos niños, por
ejemplo, son más atentos o más activos que otros, y estas diferencias pueden
influir posteriormente en el comportamiento que sus padres adopten con ellos, lo
que demuestra cómo las variables congénitas pueden influir en las ambientales.
Entre las características de la personalidad que parecen determinadas por la
herencia genética, al menos parcialmente, están la inteligencia y el
temperamento, así como la predisposición a sufrir algunos tipos de trastornos
mentales.
Entre
las influencias ambientales, hay que tener en cuenta que no sólo es relevante
el hecho en sí, sino también cuándo ocurre, ya que existen periodos críticos
en el desarrollo de la personalidad en los que el individuo es más sensible a
un tipo determinado de influencia ambiental. Durante uno de estos periodos, por
ejemplo, la capacidad de manejar el lenguaje cambia muy rápidamente, mientras
que en otros es más fácil desarrollar la capacidad de entender y
culpabilizarse.
La
mayoría de los expertos cree que las experiencias de un niño en su entorno
familiar son cruciales, especialmente la forma en que sean satisfechas sus
necesidades básicas o el modelo de educación que se siga, aspectos que pueden
dejar una huella duradera en la personalidad. Se cree, por ejemplo, que el niño
al que se le enseña a controlar sus esfínteres demasiado pronto o demasiado rígidamente
puede volverse un provocador. Los niños aprenden el comportamiento típico de
su sexo por identificación con el progenitor de igual sexo, pero también el
comportamiento de los hermanos y/o hermanas, especialmente los de mayor edad,
puede influir en su personalidad.
Algunos
autores hacen hincapié en el papel que cumplen las tradiciones culturales en el
desarrollo de la personalidad. La antropóloga Margaret Mead convivió con dos
tribus de Guinea y mostró esta relación cultural al comparar el comportamiento
pacífico, cooperativo y amistoso de una, con el hostil y competitivo de la
otra, pese a tener ambas las mismas características étnicas y vivir en el
mismo lugar.
Aunque
tradicionalmente los psicólogos sostienen que los rasgos de la personalidad de
un individuo se mantienen estables a lo largo del tiempo, recientemente se
cuestionan este enfoque, señalando que los rasgos existían sólo en la óptica
del observador, y que en realidad la personalidad de un individuo varía según
las distintas situaciones a las que se enfrenta.
3.
TESTS
La
entrevista personal, el método más utilizado para conocer la personalidad, es
el medio para obtener un informe sobre el pasado, presente y previsibles
reacciones futuras de un individuo en concreto. La mayoría de las entrevistas
son desestructuradas, pero algunas emplean una serie de ‘preguntas tipo’
siguiendo una secuencia dada. Los entrevistadores más experimentados ponen
atención en lo que manifiesta verbalmente el individuo entrevistado, pero también
atienden a otros elementos de expresión no verbal, como gestos, posturas,
silencios, etc.
La
observación directa, ya sea en su contexto natural o en laboratorio, trata de
recoger sistemáticamente las reacciones del individuo ante situaciones
cotidianas, y sus respuestas típicas hacia las personas, o bien de manipular
experimentalmente situaciones artificiales para medir su respuesta frente a esas
condiciones controladas en laboratorio. Como fuente de información, también
son útiles los relatos de aquellas personas que han observado al individuo en
el pasado.
Los
métodos codificados de evaluación psicológica de la personalidad (los tests
de personalidad), se basan generalmente en cuestionarios de preguntas cerradas
sobre hábitos personales, creencias, actitudes y fantasías (pruebas psicométricas),
o bien en técnicas proyectivas, en las que el individuo responde libremente
ante estímulos no estructurados o ambiguos, a través de las cuales reflejará
los aspectos más profundos y menos controlados de su personalidad. El test de
Rorschach, la prueba proyectiva más famosa, consiste en una serie de manchas de
tinta sobre las que el sujeto manifiesta sus percepciones. Del análisis de sus
manifestaciones, a través de complejos sistemas de codificación y de
interpretación, el analista deduce aspectos esenciales de la dinámica de la
personalidad del individuo.
4.
TRASTORNOS
Los
trastornos de la personalidad suelen ser afecciones duraderas, que se pueden
caracterizar por falta de flexibilidad o inadaptación al
entorno, que ocasionan frecuentes problemas laborales y sociales, y
generan molestias y daños a la propia persona y a los demás. Hay muchos tipos
de trastornos de la personalidad: la paranoide, por ejemplo, es característicamente
suspicaz y desconfiada; la histriónica tiene un comportamiento y una expresión
teatrales y manipuladores hacia los que conviven con ellos; la personalidad
narcisista tiende a darse una gran importancia y necesita de una constante
atención y admiración por parte de los demás; por último, las personalidades
antisociales se caracterizan por su escasa conciencia moral, violando los
derechos ajenos y las normas sociales, incluso sin beneficio para ellos mismos.
1.
INTRODUCCIÓN
Percepción,
proceso mediante el cual la conciencia integra los estímulos sensoriales sobre
objetos, hechos o situaciones y los transforma en experiencia útil. Por
ejemplo, y a un nivel muy elemental, la psicología de la percepción investiga
cómo una rana distingue a una mosca entre la infinidad de objetos que hay en el
mundo físico. En los seres humanos, a un nivel más complejo, se trataría de
descubrir el modo en que el cerebro traduce las señales visuales estáticas
recogidas por la retina para reconstruir la ilusión de movimiento, o cómo
reacciona un artista ante los colores y las formas del mundo exterior y los
traslada a su pintura.
2.
PERCEPCIONES
Los
psicólogos de la percepción reconocen que la mayoría de los estímulos puros
desorganizados de la experiencia sensorial (vista, audición, olfato, gusto y
tacto) son corregidos de inmediato y de forma inconsciente, es decir,
transformados en percepciones o experiencia útil, reconocible. Por ejemplo, un
automóvil que circula por una carretera se ve de tamaño real, sin tener en
cuenta lo pequeña o grande que sea la imagen formada en la retina del
observador. Del mismo modo, un tema musical puede ser seguido a través de un
conjunto de notas individuales, sin importar cuántas veces haya cambiado el
compositor la clave musical. El proceso de percepción no se limita a organizar
los estímulos sensoriales directos en forma de percepciones, sino que éstas,
por sí mismas, recuperadas de la experiencia pasada, también se organizan
favoreciendo una más rápida y adecuada formación del proceso de
percepción actual.
El
estudio y la teoría de la percepción superan a la psicología teórica y
tienen aplicaciones prácticas en el aprendizaje, la educación y la psicología
clínica. Una percepción deficiente implica experimentar el mundo como un caos,
mientras que una ‘extrapercepción’ —eliminar estímulos que no se ajustan
a los esquemas de la percepción o percibir estímulos inexistentes— puede
llevar a experimentar el mundo inadecuadamente, con sentimientos de depresión
en el primer caso y de alucinación o delirio en el segundo.
A
pesar del papel fundamental que la percepción cumple en la vida de las personas
y de los organismos más sencillos, sus procesos permanecen poco claros por dos
razones principales: primero, porque los investigadores sólo han obtenido un éxito
limitado al intentar descomponer la percepción en unidades analizables más
simples, y, segundo, porque las evidencias empíricas, científicamente
verificables, se hacen difíciles de repetir e incluso de obtener, con lo que el
estudio de la percepción sigue dependiendo en gran medida de informes
introspectivos, con un alto grado de subjetividad.
3.
TEORÍAS
CLÁSICAS
Un
fenómeno que los investigadores han tratado de explicar reiteradamente es el
principio de la constancia perceptiva. Una vez que un objeto ha sido percibido
como una entidad identificable, tiende a distinguirse como un objeto estable, de
características permanentes, a pesar de las variaciones en su iluminación,
situación física observable o distancia a la que aparece. En consecuencia,
aunque un objeto situado a una distancia de 100 metros produzca en la retina una
imagen notablemente inferior que a una distancia de 20 metros, tenderá a
percibirse como si tuviera un tamaño intrínseco.
Según
la teoría clásica de la percepción que el fisiólogo alemán Hermann Ludwig
Ferdinand von Helmholtz formuló a mediados del siglo pasado, la constancia en
la percepción, al igual que la percepción de la profundidad y la mayoría de
las percepciones, es resultado de la capacidad del individuo de sintetizar las
experiencias del pasado y las señales sensoriales presentes. A medida que un
animal o un niño recién nacido explora el mundo que le rodea, aprende rápidamente
a organizar sus observaciones dentro de un esquema de representación
tridimensional, basándose en los descubrimientos de Leonardo da Vinci: la
perspectiva lineal, la ocultación de un objeto lejano por otro más cercano o
una menor precisión visual a medida que los objetos se alejan.
Partiendo
también de la estimulación táctil y auditiva, un niño aprende con rapidez un
sinnúmero de asociaciones específicas que se corresponden con las propiedades
de los objetos en el mundo físico. Tales asociaciones, o percepciones, se
forman automáticamente y a tal velocidad que ni siquiera un adulto bien
entrenado puede descifrar —con un grado fiable de aciertos— las señales
visuales de las que proceden.
Los defensores de la teoría clásica de la percepción creían que la mayoría de ellas procedían de lo que denominaban ‘inferencia inconsciente a partir de sensaciones no advertidas para el sujeto’. Sólo cuando se tiene una ilusión o una percepción deformada, como cuando las casas y los automóviles aparecen como juguetes desde un avión, el sujeto se hace consciente de tales sensaciones y accede a comprender su papel en la organización de las percepciones. Precisamente, gran parte de la investigación experimental sobre la percepción consiste en examinar a los sujetos con material de estímulo ilusorio, en un intento de diferenciar las unidades individuales de percepción del proceso global.
4.
TEORÍA
DE LA GESTALT
Según
la escuela de psicología de la Gestalt, célebre en la década de 1920, la
percepción debe estudiarse no analizando unidades aisladas como las sensaciones
simples, sino tomando en cuenta configuraciones globales (en alemán, Gestalten)
de los procesos mentales. En este sentido, la unidad perceptible real es la
forma: una estructura mental que toma sus atributos de una estructura
correspondiente a los procesos cerebrales. Los experimentos de los partidarios
de esta teoría muestran que la percepción de la forma no depende de la
percepción de los elementos individuales que la constituyen. En consecuencia,
la cuadratura se puede percibir tanto en una figura hecha con cuatro líneas
rojas como en otra hecha con cuatro puntos negros. Del mismo modo, la mente
percibe la música no como una suma de notas individuales de varios instrumentos
y voces, sino según las leyes de organización que hacen que el individuo
perciba una unidad simple y organizada de principio a fin.
Aunque
esta escuela hizo importantes contribuciones al estudio del aprendizaje y de los
procesos creativos, los informes introspectivos de los que dependía para
explicar la percepción continuaron siendo demasiado subjetivos. Es más, los
procesos fisiológicos innatos, a los que la psicología gestáltica atribuía
las leyes de organización de la percepción, han sido ampliamente refutados.
5.
INVESTIGACIONES
ACTUALES
Desde
el inicio de los estudios sobre la percepción, los psicólogos han intentado
diferenciar en el proceso perceptivo lo innato de lo aprendido. Los experimentos
en los que ingenuos animales y bebés huían de los llamados ‘acantilados
visuales’, se diseñaron para demostrar que la percepción de la profundidad
es innata. A través de experimentos similares, los teóricos de esta escuela
intentan calcular las proporciones de lo innato y lo aprendido en el
comportamiento perceptivo.
Recientemente,
sin embargo, muchos psicólogos han llegado a la conclusión de que esta
aproximación dicotómica apenas tiene base científica y aporta muy poco al
estudio de la percepción, por lo que desde un enfoque más clásico proponen
que la capacidad perceptiva proviene de la capacidad animal y humana de
organizar la experiencia global de los individuos, lo que significa incluir las
múltiples experiencias fisiológicas del desarrollo en la experiencia formal
del aprendizaje. Argumentan que, aunque el recién nacido pueda carecer de
experiencia visual, tiene sin embargo otras experiencias sensoriales que pueden
contribuir a su capacidad para percibir la profundidad en los ‘acantilados
visuales’. A través de las primeras experiencias de ese tipo, los animales y
los seres humanos aprenden, por así decirlo, cómo aprender.
En un descubrimiento reciente que muestra prometedores avances para desentrañar el misterio del proceso perceptivo, los investigadores de la psicología experimental han descubierto que ciertas células nerviosas y las células de la retina de anfibios y mamíferos pueden reconocer formas y movimientos específicos, en vez de reaccionar simplemente a cantidades dadas de energía luminosa reflejada por los objetos. Estas células responden a configuraciones concretas como discos y anillos, a movimientos concretos de los objetos y a la estimulación simultánea de otras ubicadas también en la retina del ojo.
MATERIAL DE
CONSULTA: REVISTAS Y APUNTES
DE PSICOLOGÍA Y DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN...
12/11/00 21:55:30 ///BANFIELD-PCIA. DE BUENOS AIRES-ARGENTINA