La enseñanza de la matemática en la escuela ha sido y
es fuente de preocupaciones para padres, maestros y especilistas.
A pesar de los variados recursos didácticos
utilizados, el acceso de los niños al sistema de numeración se constituye en
un problema.
Los niños no comprenden las reglas que regulan nuestro
sistema de numeración decimal-posicional, lo que inevitablemente ocasiona
luego dificultades en la operatoria ya que no logran visualizar la relación
existente entre la organización del sistema y los algoritmos convencionales
de las operaciones.
Se ha trabajado en la materialización de los
agrupamientos, pero los resultados distan de ser los esperados ya que la
relación entre dichas agrupaciones y la escritura numérica sigue, en muchos
casos, sin ser comprendida por los niños, así como la utilización de
colores y figuras representando unidades, decenas y centenas. Nuestros niños
terminan siendo expertos agrupadores de fósforos y decodificadores de colores
y formas pero el problema que nos convaca continúa sin ser resuelto.
Creemos importante tener en cuenta que ya que la
numeración escrita existe no sólo dentro de la escuela sino también fuera
de ella, los niños elaboran conocimientos acerca de este sistema de
representación desde mucho antes de ingresar a la E.G.B. Es un producto
cultural, objeto de uso social cotidiano que se les ofrece desde las páginas
de los libros, calendarios, publicidades, direcciones, reglas, etc. Esto trae
como consecuencia que las competencias numéricas de los niños sean sumamente
heterogeneas, lo cual sugiere por un lado la necesidad de proveer a los
maestros de herramientas para diagnosticar estos niveles y por el otro, de
propuestas para la enseñanza que les permitan asegurar a los niños los
niveles de aprendizaje deseados.
La didáctica de la matemática ha hecho importantes
avances en los últimos años, en el estudio de los procesos de enseñanza y
aprendizaje de los diferentes contenidos de esta ciencia
particularmente en situaciones escolares, determinando condiciones didácticas
que permiten mejorar los métodos y los contenidos de enseñanza asegurando en
los niños la construcción de un saber vivo y funcional, suceptible de
evolucionar y que permita resolver problemas dentro y fuera del aula.
Los C.B.C. adhieren a este enfoque a partir de las
demandas del mundo contemporáneo, buscando el desarrollo individual y social
de nuestros alumnos.
Dicho enfoque se hace más evidente en los últimos dos
bloques del capítulo de matemática referidos a procedimientos y actitudes
relacionados con el quehacer matemático. Estos aspectos muestran que la matemática
no es solamente un conjunto de conceptos y mecanismos a seguir, sino
también una forma de producir y de pensar, debiendo ser concebida la
actividad matemática en el aula como la producción, el análisis y la
confrontación individual y grupal de
respuestas en un clima de placer por enfrentar el desafío y constancia en la
búsqueda de la mejor respuesta posible.
Según esta propuesta, el trabajo que se deberá
proponer deberá basarse en generar entre los niños dicusiones acerca de los
números (cómo se escriben, cómo se leen, etc.), creando condiciones en el
aula para que puedan reflexionar y sistematizar sus conocimientos acerca del
sistema de numeración.
Se deberán plantear situaciones de trabajo
individuales y grupales donde al enfrentarse los niños con “problemas”con
números, deban utilizar sus conocimientos y poner a prueba sus hipótesis, probando, desechando y retomando
caminos. La comparación entre sus escrituras y las formas en que aparecen en
la realidad, las intervenciones docentes, las discusiones entre pares,
constituyen situaciones en las que surgen permanentemente conflictos
cognitivos y progresos en las ideas.
Deberá instalarse en el aula permiso para discutir,
refutar ideas,explicar y defender
las propias, aceptando el error propio y ageno.
Los
juegos, problemas y ejercicios deberán presentar a los números en
situaciones variadas, valorizando las concusiones a las que día a día se va
llegando para poder ser retomadas en contextos diferentes. (Leer y escribir
números, comparar números y sus valores, situar números en distintas
posiciones, modificar el orden, etc.).Se trata de enfrentar a los alumnos a
situaciones que evolucionen de manera tal que el conocimiento que se desea que
aprendan sea el único (o más eficiente) medio para controlar dicha
situación.
Este tipo de situaciones no se encuentra frecuentemente
al observar clases organizadas de una manera tradicional, en las que el
maestro provoca, recibe, corrige e interpreta todas las respuestas de cada uno
de sus alumnos. Además, la
gestión de estas situaciones por parte del docente es difícil, en la medida
en que implica el abandono de prácticas fuertemente arraigadas en su quehacer
cotidiano.
Es necesario obtener el asesoramiento y capacitación
docente y/o directiva para una implementación gradual y eficiente del enfoque
y su aplicación en el aula.
Será la comprensión acertada del modelo la que
permitirá que este sea llevado a cabo con éxito.
Experiencia en Servicios Educativos