Indicaciones de prevención general
Niños con inmunodeficiencia
Estos niños tienen mayor riesgo de
contraer infecciones. El tipo de infección variará de acuerdo con cada
inmunodeficiencia. Por ejemplo, los pacientes con sida o con linfomas tienen
predisposición a padecer infecciones por virus del grupo herpes (Ej.: varicela,
zoster); los que tienen alteraciones en la función de la inmunidad humoral están
más predispuestos a adquirir infecciones por microorganismos capsulados (ej: H
influenzae b o meningcoco). Las infecciones en los niños inmunocomprometidos
por causa hematooncologíca habitualmente producen por reactivación o por
adquisición del exterior, y los patógenos que infectan a estos niños noi
suelen causar infección en los niños normales (Ej.: Candida sp., P.
aeuginosa). Los tratamientos inmunosupresores deberán considerarse. El uso de
corticoides en forma prolongada o de quimioterápicos produce alteraciones en la
función leucocitaria o disminución de los polimorfonucleares respectivamente.
Se debe prestar especial atención a las
infecciones que padecen los demás niños. La presencia de un niño con varicela
o con sarampión debe alertar al cuidador y es preciso comunicarlo y excluir al
enfermo, además de administrar la profilaxis correspondiente al niño expuesto.
Los niños infectados por el VIH tienen
alterada la función de la inmunidad celular. Se infectan habitualmentepor virus
del grupo herpes. Candida sp., microorganismos capsulados (Ej: meningococo,
neumococo) y P. carinii. Ante estos casos de infecciones en convivientes,
correspondetomar las mismas precauciones que con los niños con enfermedades
hematooncologícas. El riesgo de infectar a otros niños con el VIH es
excepcional, puesto que no se transmite por el contacto habitual, por compartir
utensillos, juguetes o besarse. Las mordeduras no parecen ser un factor de
riesgo determinante, pero en caso de que el niño infectado sea un mordedor
compulsivo, se lo deberá excluir del jardín maternal. Cuando cualquier niño
sufre una hemorragía, los maestros y cuidadores deberán estar entrenados para
cubrir la zona con toallas absorventes, luego higienizar con lavandina y
realizar la desinfección terminal. El maestro, en todo momento, deberá usar
guantes para ejecutar la tarea. Este procedimiento es el indicado en toda
circunstancia, independientemente del estado del niño (precauciones
universales).
El niño con cáncer deberá excluirse del
jardín maternal cuando haya algún caso de infección transmisible. No es
conveniente que concurra al mismo cuando se encuentra neutropénico. Las mismas
recomendaciones caben para el paciente con infección por VIH.
Los cuidados del niño con cáncer, por
parte del personal de la institución serán los mismos que los rutinarios, pero
deberán ser aún más meticulosoamente cumplidos.
Niños con enfermedad pulmonar crónica
Los niños con asma, fibrosis quística
broncopulmonar u otra s enfermedades crónicas del pulmón no tienen mayor
riesgo de adquisición de infecciones. Sí, en cambio tienen mayor posibilidad
de tener graves complicaciones cuando las adquieren.
Los patógenos potencialmente peligrosos
para ellos son el neumococo, H. Influenzae b y los virus respiratorios
(fundamentalmente el de influenza).ç
El esquema de vacunas (antigripal,
antihaemophilus y antineumocócica) deberá estar completo y se estará muy
alerta ante la presencia de brotes de infecciones respiratorias en los
convivientes, a fin de manejar la exclusión transitoria de los niños del jardín.
Los cuidados generales no cambian con respecto al niño sano pero se tendrá
especial atención en el manejo de las secreciones, las medicaciones que reciben
y la kinesioterapia a que son sometidos.
Niños
con enfermedad crónica del corazón:
Los niños con enfermedades crónicas del
corazón, por ejemplo cardiopatías congénitas, no tienen generalmente
alteraciones inmunitarias. Pero sí pueden tener complicaciones serias de la
función cardíaca y respiratoria cuando se agregan infeccones respiratorias. En
épocas de aumento de incidencia de estas infecciones, se debe recomendar la
vacunación antigripal y antineumocócica y diagnosticar en forma precoz las
infecciones para tratarlas rápidamente.
Niños con enfermedades crónicas de la
piel
Los niños con eczema crónico tienen mayor predisposición a padecer infecciones locales o generales si el cuadro se acompaña de alteraciones inmunológicas. Además, se colonizan rápidamente con patógenos potencialmente transmisibles, como por ejemplo el S. aureus o S. pyogenes. Debe protegérselos con aislamiento cuando padezcan infecciones en la piel. Deberá excluírselos del jardín maternal cuando las infecciones sean extensas y supurativas (impétigo, forunculosis generalizada, herpes simple sobre el eczema). Corresponde también aplicar estas medidas accesorias como dietas especiales, no exponerlos a alergenos ambientales y no administrar medicamentos sin el consentimiento de su médico de cabecera.
Niños con discapacidad motora o sensitiva
En estos casos, es necesaria la atención
por parte de personal especializado, a fin de atender la discapacidad del niño
con parálisis cerebral, o que no controla esfínteres, o aquel a quien hay que
espirar secreciones respiratoriasen forma frecuente debe tener asignado un
cuidador especial que realice estas tareas. Otras discapacidades traen
aparejados problemas accesorios, como por ejemplo el niño menor de un año con
rubéola congénita o citomegalovirus congénito. Estos niños puden padecer una
discapacidad mental, secuela de su enfermedad, y además, diseminar el virus por
secreciones. En esta situación, se tendrá en cuenta el aislamiento de
contactos: ninguna persona seronegativa de sexo femenino y en edad de concebir
debe atender a estos niños. Otros ejemplos de discapacidad son el síndrome de
Down, los niños con vejiga neurogénica que requieren sondaje vesical en forma
frecuente, los pacientes con mielomeningocele, los enfermos neurológicos, los
autistas, etc. En nuestro medio, se prefiere que estos niños sean atendidos en
instituciones preparadas para esta tarea.