Retardo Mental 1


EL RETARDO MENTAL 

NATURALEZA DEL PROBLEMA 

…”El retardo mental comprende una amplia serie de trastornos que pueden estar determinados por muchos factores de naturaleza biológica, psicológica o social.  Este concepto del retardo mental como consecuencia de una amplia serie de causas tiene particular importancia al considerar de qué servicios debe disponerse.”…[1[

Para comprender mejor el desarrollo de este tema será necesario conocer cuales con los términos y definiciones que se utilizan para referirse al mismo. 

TÉRMINOS Y DEFINICIONES 

…”En nuestro país la Academia Argentina de Letras acepta el término “ Discapacitado ” a raíz de una consulta formulada en 1972 y reiterada en 1977 por la Dirección Nacional de Rehabilitación.

En grandes líneas se refiere a individuos con capacidades diferentes al común, según su ambiente, sexo y edad,  y permite pensar en el desarrollo de las llamadas capacidades residuales o remanentes”…[2] 

ANÁLISIS Y CLASIFICACIONES 

DEFICIENCIA:

…”Dentro de la experiencia de la salud una deficiencia es toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica. 

DISCAPACIDAD:

Dentro de la experiencia de la salud una discapacidad es toda restricción o ausencia (debido a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano. 

MINUSVALÍA:

Dentro de la experiencia de la salud, minusvalía es una situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o de una discapacidad que limita o impide el desempeño de un rol que es normal en su caso (en función de su edad, sexo y factores sociales y culturales) .

La minusvalía se caracteriza por una discordancia entre la actuación o estatus del individuo y las expectativas del grupo concreto al que pertenece. La desventaja se acrecienta como resultado de su  imposibilidad de adaptarse a las normas de su mundo.

La minusvalía es por ello un fenómeno social, que representan las consecuencias sociales y ambientales que se derivan para el individuo por el hecho de tener deficiencias y discapacidades. La esencia de una valoración negativa por parte de la comunidad es la discriminación, pero sin embargo el concepto es esencialmente nuestro por lo que se refiere a sus orígenes.”…[3] 

“Define la O.M.S . la Deficiencia Mental como un funcionamiento intelectual inferior, al término medio, con perturbaciones en el aprendizaje, maduración y ajuste social, constituyendo un estado en el cual el desarrollo de la mente.

En el Congreso Mundial de Barcelona, 1978, se definió Deficiente Mental como toda persona que presenta dificultades para atender por sí sola , total o parcialmente las necesidades de la vida individual y/o social, como consecuencia de un déficit, congénito o no, de sus capacidades mentales...” [4]

 CLASIFICACIÓN DE LA DEFICIENCIA MENTAL 

”La clasificación de las deficiencias mentales, se realiza actualmente de acuerdo con estas formas:

 A)Según el coeficiente de inteligencia: 

Retraso Mental Límite:               C.I. 70-85

Retraso Mental Ligero:               C.I. 50-69

Retraso Mental Moderado:         C.I. 35-49

Retraso Mental Severo:              C.I. 20-34

Retraso Mental Profundo:           C.I.<20.” [5] 

EL RETARDO MENTAL LEVE (Límite y ligero) 

“El bebé con debilidad mental suele ser muy tranquilo - en ocasiones, demasiado-, lo que puede inquietar ya desde un principio a las personas que lo tienen a su cuidado. Es capaz de sonreír, conseguir los movimientos oculares adecuados y mirar con atención, al menos en apariencia. Puede desarrollar aptitudes sociales, de relación y de comunicación, presentando un mínimo retardo sensoriomotor. Las diferencias con el niño normal son poco notables durante los primeros años de su evolución, pero es en el inicio de la escolaridad cuando los padres comienzan a apreciar las diferencias existentes a través de las dificultades que el niño presenta.

En la evolución psicomotora, Pic y Vayer observan un cuadro de hipotonía. No aprecian diferencias significativas en la coordinación general ni en la coordinación específica óculo-manual; tampoco en los trastornos de la lateralidad. Las sincinecias y la paratonía son normales en la mayoría de los niños con retardo mental leve. En cambio, el equilibrio en relación con los trastornos posturales, la orientación espacio-temporal y las adaptaciones a un ritmo (especialmente precisión-rapidez) suelen ser dificultosos.

Algunos niños débiles mentales se expresan utilizando palabras correctamente, sin trastornos en la articulación; su lenguaje presenta cierta organización y en ocasiones, aparece más evolucionado de lo que podría preverse atendiendo al coeficiente intelectual; pero, en otras, se crean retrasos intelectivos del lenguaje, especialmente en los niños que presentan trastornos emocionales asociados.

Como trastornos intelectivos propiamente duchos, se presentan disminución de la comprensión, pobreza de razonamiento y falta de autocrítica. B. Inhelder observa las dificultades del pensamiento abstracto en los niños deficientes. El débil pasa por los estadios sucesivos del desarrollo a un ritmo mas lento que el niño normal, sin acabar de desprenderse del todo de las formas anteriores de su razonamiento. También los resultados de las operaciones concretas de los niños retardados y los normales son muy semejantes; pero. en cambio, en los primeros no aparecen indicios de las operaciones formales. Inhelder considera, pues, como un factor típico de la debilidad las dificultades  en alcanzar el pensamiento abstracto. Evidentemente, cuanto más profundo sea el retardo, las dificultades se acrecentarán hasta llegar a la incapacidad.

Observa también dicho autor que el pensamiento conceptual, explorado por medio de actividades de clasificación, utiliza criterios inhabituales y de gran variabilidad. Como reacciones compensatorias se consiguen rendimientos verdaderamente sorprendentes en las capacidades de la memoria inmediata.

En los aprendizajes escolares, estos niños pueden alcanzar niveles aproximados de hasta sexto grado en la enseñanza primaria, aunque a un ritmo mas lento que el normal. En la secundaria, presentan grandes dificultades en los temas generales, y necesitan de una enseñanza individual o especializada. Posteriormente, pueden alcanzar  una adaptación social adecuada y conseguir aptitudes vocacionales que les permitan desenvolverse durante la adultez con cierta independencia. Esto ocurrirá cuando la insuficiencia intelectual no presente ningún trastorno emocional grave, que pueda dificultar el máximo aprovechamiento de sus capacidades intelectuales y de adaptación. Con todo, frente a situaciones nuevas o extrañas, aparecerán dificultades para adaptarse, pudiendo llegar a necesitar ayuda cuando se encuentren bajo un fuerte estado de tensión. 

Los niños con retardo leve presentan una mayor sensibilidad ante el fracaso y una baja tolerancia a las frustraciones, especialmente las afectivas. Tienen mayores dificultades en las relaciones con los otros niños y posteriormente en las situaciones sociales en general.

Los juegos suelen ser más estereotipados y menos estructurados. Las identificaciones tienen lugar de forma masiva y variable, y en función de las diferente situaciones.

Teniendo en cuenta toda la organización psíquica del niño, incluyendo su retardo, se pensará en ayudas de tipo estimulativo, educacional y psicoterapéuticas si fuese necesario.” [6] 

EL RETARDO MENTAL MODERADO 

“Los niños con retardo mental moderado pueden beneficiarse de los entrenamientos para la adquisición de los hábitos. Llegan a hablar y aprenden a comunicarse de formas diversas, aunque les es difícil expresarse con palabras y utilizar formulaciones verbales correctas. Su vocabulario es limitado, pero, en ocasiones, cuando el ambiente es suficientemente acogedor y sugerente, el niño puede ampliar sus conocimientos de lenguaje y expresión hasta extremos realmente sorprendentes.

La estimulación ambiental que recibe, especialmente durante el primer tiempo de vida, le posibilitará una evolución más o menos favorable.

La estructura de su lenguaje hablado es semejante a la que correspondería a  etapas  anteriores del desarrollo en el niño normal. La evolución del desarrollo psicomotor es variable, pero frecuentemente está alterado. El perfil perfil psicomotor es semejante al de los niños débiles, aunque más retardado, siendo las sincinesias más numerosas y la paratonía mas evidente.

Contrariamente a lo que podría esperarse, la percepción elemental no está demasiado alterada. Hay trastornos de juicio y razonamiento, pero estos niños pueden hacer generalizaciones y clasificaciones mentalmente, aunque después tengan dificultades o no sean capaces de expresarlas a nivel verbal.

Socialmente, se manejan con dificultades, aunque en un grupo estructurado pueden desenvolverse con cierta autonomía. Se benefician del adiestramiento, pese a que necesitan cierta supervisión, y se desenvuelven con bastante habilidad en situaciones y lugares que les son familiares.

Durante la edad escolar, pueden llegar a aprender hasta niveles de segundo grado en la enseñanza elemental, y adquirir conocimientos sociales y ocupacionales.

En condiciones favorables, y con un entrenamiento previo, pueden conseguir automantenerse con trabajos semicualificados o no cualificados. Aún así, necesitarán orientación y ayuda cuando se encuentren en dificultades sociales o económicas, aunque éstas sean leves.”[7] 

EL RETARDO MENTAL SEVERO 

“Este retardo se evidencia ya en las primeras semanas de vida, aunque los niños afectados no presenten características morfológicas especiales ( Excepto los mongólicos). Su desarrollo físico es generalmente normal en peso y estatura; no obstante, muestran, por lo general, una total hipotonía abdominal y, consecuentemente, leves deformaciones torácicas con frecuentes escoliosis. Suelen tener insuficiencia respiratoria (respiración corta y bucal) y posibilidad de apnea (suspensión transitoria de la respiración).

Como conductas motrices alteradas están la marcha, el equilibrio, la coordinación dinámica y grandes dificultades de relajación. La paratonía es muy evidente, y las sincinesias, numerosas.

Estos niños pueden realizar algunas adquisiciones verbales, pero su lenguaje es muy elemental. El vocabulario es muy restringido; la sintaxis, simplificada, y suelen presentar trastornos distónicos. La mayoría de ellos tienen considerables dificultades en la coordinación de movimientos, con defectuoso control de la respiración y de los órganos de fonación.

Están incapacitados para emitir cierto número de sonidos, en especial algunas consonantes. La lengua y los labios carecen de necesaria movilidad, la articulación de los fonemas es errónea o débil. Para llegar a la palabra, deben vencer su incapacidad de seguir un ritmo variado. Consiguen hablar y aprenden a comunicarse, pero no pueden desarrollar el lenguaje escrito.

En cuanto a su personalidad, las diferencias individuales son muchas, aunque son características comunes los estados de agitación o cólera súbita, alternando con la inhibición y los cambios bruscos e inesperados del estado de ánimo. Son frecuentes las situaciones de angustia generalizada.

La inseguridad y la falta de confianza en sí mismos suele estar presentes en todas las situaciones, sobre todo ante alguna actividad que no les sea familiar. En estos casos necesitan constantemente pedir ayuda o protección. Pueden aprovechar el entrenamiento  encaminado a conseguir cierta independencia y automanutención.

Consiguen desarrollar actitudes mínimas de autoprotección frente a los peligros más comunes, siempre que hayan podido beneficiarse de un ambiente propicio.

Podrán realizar trabajos mecánicos y manuales simples bajo control.” [8] 

EL RETARDO MENTAL PROFUNDO 

“Los retardados profundos suelen presentar algún tipo de malformaciones cefálicas o faciales. Normalmente, el origen de  estos déficits es de tipo  orgánico, y su etiología es conocida, aunque no reversible. Este estado se caracteriza por la persistencia de los reflejos primitivos, con una falta de maduración que deja al niño en un estado protopático, primitivo.

Se sabe muy poco acerca de sus actividades psíquicas, pero no por ello hay que negar su existencia. Durante los primeros años, y hasta la edad escolar, los niños afectados por este déficit desarrollan una mínima capacidad de funcionamiento sensoriomotor. En algunos casos pueden adquirir los mecanismos motores elementales, una exigua capacidad de aprendizaje, y conseguir relaciones afectivas simples durante el período de la escolaridad. En otros, no se alcanza este grado mínimo de desarrollo, y necesitan permanentemente ser atendidos, con cuidados maternos y si es preciso, incluso de enfermería.

Pueden responder a los entrenamientos básicos, pero no en lo que se refiere a desenvolverse por sí mismos. En la adultez, necesitarán igualmente cuidados y protección, pero pueden ser capaces de desarrollar algún aspecto muy primitivo del lenguaje y conseguir, aunque de forma muy precaria, un grado mínimo de autodefensa.” [9] 

CARACTERÍSTICAS EVOLUTIVAS SEGUN EL GRADO 

“El desarrollo global de los niños retrasados es más lento que el niño normal, pero cuanto mas severo sea el retardo, más lento será el proceso evolutivo en todas sus formas de expresión.

Gessell, en un estudio comparativo del comportamiento normal y retardo en el niño, describe las diferentes conductas que se dan en los niños de 28 semanas y de 3 años según el grado de retardo, mostrando la lentificación del desarrollo.

Cuando el retraso es leve, el bebé parece tranquilo y no ocasiona problemas ni molestias. Normalmente esta actitud no varía, y el desarrollo mental evoluciona a un ritmo lento, que no suele modificarse demasiado durante el desarrollo. En los casos más graves, en los que el retardo se evidencia fácilmente durante las primeras semanas, e incluso durante los primeros días, el bebé muestra una actitud demasiado pasiva.”[10] 

(ver cuadro a continuación) 

 

EVOLUCION DEL COMPORTAMIENTO NORMAL Y DEL DEBIL MENTAL

 

 

VEINTIOCHO SEMANAS DE EDAD

 

 

NORMAL 

DEBIL MENTAL                      

CONDUCTA MOTRIZ

Sentado, solo apoyado sobre las manos, cabeza erecta.

Sentado con soporte, cabeza firme pero inclinada hacia adelante

 

28 SEMANAS

12-16 SEMAN.

 

NORMAL

DEBIL MENTAL

CONDUCTA ADAPTATIVA

Busca, agarra, transfiere.

No busca, mira los objetos en su mano.

 

28 SEMANAS

12-16 SEMAN.

 

NORMAL

DEBIL MENTAL

CONDUCTA DEL LENGUAJE

Vocaliza M-M-M-M

Gruñe o ríe fuerte.

 

28 SEMANAS

12-16 SEMAN.

 

NORMAL

DEBIL MENTAL

CONDUCTA PERSONAL-SOCIAL

Traga bien los sólidos.

Se ahoga con los sólidos, reconoce preparativos de la comida.

 

28 SEMANAS

12-16 SEMAN.

 

TRES AÑOS DE EDAD

 

 

NORMAL

DEBIL MENTAL

CONDUCTA MOTRIZ

Sube las escaleras con pasos alternados.

Camina.

 

3 AÑOS

18-24 MESES

 

NORMAL

DEBIL MENTAL

CONDUCTA ADAPTATIVA

Construye un puente copiando un modelo.

Construye una torre de dos o tres cubos.

 

3 AÑOS

18-24 MESES

 

NORMAL

DEBIL MENTAL

CONDUCTA DEL LENGUAJE

Utiliza frases, usa plural y preposiciones.

Nombra unas pocas figuras.

 

3 AÑOS

18-24 MESES

 

NORMAL

DEBIL MENTAL

CONDUCTA PERSONAL-SOCIAL

Come solo derramando poco.

Abraza, lleva juguetes.

 

3 AÑOS

18-24 MESES

 

Bibliografía en Retardo Mental 7

Datos del autor: 

Laura Vanina Stefanini

Cap. Bermudez 2804 – Olivos (c/p 1636)

Te: 4799-8260