SEGURIDAD, JUEGOS Y NATACIÓN
En este comentario no van a encontrar las normas de seguridad que debe tener una piscina, dejaremos de lado la parte civil y edilicia para abarcar la seguridad del niño dentro del medio acuático, es decir, que nos ajustaremos a la práctica y contacto del niño con el agua. La seguridad es un sentimiento y de ese sentimiento de seguridad alimentaremos al niño en este medio tan agradable para la práctica de actividades recreativas y placenteras.
A medida que pasan los años se crean nuevos métodos de aprendizaje de las técnicas de nado, que nada tiene que ver con el inicio a las experiencias dentro del medio acuático, hoy sabemos que el niño se inicia dentro de la práctica acuática desde el momento en que cae su cordón umbilical junto a un adulto guía que en la mayoría de los casos son sus padres, tíos o abuelos.
Desde
este comienzo no sólo ambientamos al niño al medio acuático, sino que además
le brindaremos la seguridad y confianza de nuestro sostén, el sostén que
ejecutamos con muestras manos. Entonces podríamos decir que la seguridad dentro
del agua comienza con nuestra capacidad de sostener conjuntamente con las tomas
del bebé o niño.
Una
toma bondadosa brindará el sostén necesario para que el niño se desenvuelva
con total tranquilidad, accionando dentro del medio. Una toma pobre dificulta el
contacto del adulto con el niño ocasionando reacciones en vez de acciones
dentro del agua.
Resumiendo
lo dicho anteriormente, concluyo que la primer norma de seguridad dentro del
medio acuático es el sostén del adulto guía y del profesional especializado.
Entonces
cuál sería la siguiente norma de seguridad dentro del este medio, esta sería
el agarre a un borde de la piscina. Para lograr esto es necesario trabajar desde
el centro de la piscina hacia el borde, es decir, que la llegada sea el borde
cuando tenemos como objetivo que el niño se cuelgue de él. Muchas veces se
hace difícil que el niño se agarre del borde porque estos son muy anchos y sus
pequeñitas manos no logran tomarlo, igualmente se debe estimular esta acción
con el apoyo de la mano del niño sobre el borde. También podemos estimular el
agarre con bastones, sogas o elementos similares que ayuden a tomarse y también
que ayuden a trepar.
Una
acción que se debe permitir, si está controlado por el profesor, es salir de
la piscina trepándose por el borde, sería ilógico enseñarle al niño a
agarrarse del borde y que no sepa treparse de él para salir de la piscina como
una norma de seguridad.
Entonces
hasta aquí tenemos unas cuantas normas de seguridad, el sostén del adulto, salir desde el centro de la piscina hacia el
borde y treparse del mismo. Todo esto conjuntamente con la ambientación
dentro del medio, la respiración, la flotación y la propulsión que hacen a un
mejor desenvolvimiento dentro del agua. Además es de suma importancia trabajar
el equilibrio estático y dinámico para lograr una mayor seguridad, confianza y
autoestima en el niño.
También
la seguridad dentro del agua esta dada por la ubicación del profesor con
respecto a niños que ejecuta la actividad y del grupo. Si en el grupo hay un
solo profesor este indiscutiblemente deberá entrar al agua con los niños y
trabajará dentro a la altura de los niños y por momentos, según la actividad
puede trabajar parado para tener una visión general del grupo. Si hay dos
profesores en la piscina, ambos deben estar dentro del agua uno parado y el otro
a la altura de los niños, pueden ir cambiando los roles. Siempre, en cualquiera
de los dos casos un profesor debe estar ubicado en el lugar de mayor dificultad.
Nunca se deben ubicar de espalda al grupo, desde este concepto se deben armar
todos los juegos para que en todo momento el profesor pueda ver a todo el grupo.
ALGUNOS
CONCEPTOS Y DEFINICIONES.
El holding, palabra utiliza por Winnicott en un libro dedicado a las madres, citado por Patricia Cirigliano, lo denomina como la capacidad que tiene una persona de sostener al otro.
Y específicamente, qué sería el sostén dentro del agua. Es el apoyo, el apoyo del adulto que le da al niño la seguridad de ser mantenido o sustentado. La toma del adulto se convierte en la ayuda, el amparo y la protección del niño. Si la toma del adulto es generosa y segura el niño se podrá afirmar y defender dentro del medio acuático con total soltura de su tono muscular y afectivo.
El holding nos da la pauta de que en el agua hay un gran componente afectivo, por eso es necesario que el profesor entre a la piscina con los niños para brindarle es apoyo o sostén cuando este lo requiera.
El equilibrio: la vivencia del control del equilibrio es importante para aumentar la conciencia corporal, el conocimiento de los segmentos corporales, momentos de estabilidad o de pérdida del equilibrio.
Las sensaciones kinestésicas son importante fuentes de información siempre presentes en los juegos de equilibrio. Los juegos de equilibrio también son ricos en aportes direccionalidad, la orientación en el espacio y el ritmo.
Pero cabe destacar la gran participación emocional que brindan estos juegos como el de saber que el niño al estar equilibrado significa para él el autocontrol de esa situación, la seguridad de que no se va a caer y la confianza de que si se cae se puede recuperar para re-equilibrarse o para llegar hasta un lugar seguro de la piscina.
La
seguridad: esta dada por la protección, una persona que se siente protegido
va a estar seguro de su andar por la vida, un niño que se siente protegido en
el agua va a estar seguro cuando juega en ella. Entonces qué es sentirse seguro:
es sentirse libre y exento de todo daño o riego, como estar a salvo. Para
ello hay que enseñarle al niño como protegerse dentro del agua, como estar
seguro tomándose de un borde y como ser libre dentro de la piscina por que hay
un adulto o profesor que vela por su seguridad.
Desde la biología el juego se lo considera
como una puesta en práctica de funciones importantes para la vida, como
estimulante para el crecimiento y desarrollo del individuo.
Desde la Sociología, el juego es un descanso,
un recreo para el organismo y el espíritu, una postura más inclinada hacia el
uso y empleo del tiempo libre.
Desde la Psicología podemos ver la evolución
del juego en cada período descripto por Piaget, en primer lugar el juego
funcional que abarca el período sensorio motor, el juego simbólico o de
dramatización que se instala definitivamente en el período pre-operatorio o
intuitivo, luego el juego constructivo que también abarca el período
pre-operatorio y el juego reglado que abarca el final del período
pre-operatorio y del operatorio en adelante.
Desde la antropología, se habla de una forma
peculiar de existencia humana, el homo ludens, es decir el hombre que juega al
igual que ama o que trabaja.
Para la iniciación acuática el juego tiene
una importancia fundamental porque a través de él podemos lograr del niño un
ser integrado desde el punto de vista de las cualidades físicas, desde lo
social y emocional.
Desde el punto de vista funcional las
actividades acuáticas desarrollan un mejor condicionamiento cardiorespiratorio
y una de la cualidad física más capacitada es la resistencia aeróbica. Y a
través de los juegos de seguridad y equilibrio podremos fomentar en el niño
estabilidad emocional, un niño seguro y confiado en sí mismo.
También hay un aporte desde la Educación Física
en la clasificación de juegos, por ejemplo, según el momento de la clase
(juegos de iniciación), según el lugar (juegos al aire libre), según su
formación (juegos en hileras), según sus objetivos (fisiológicos), según la
cantidad de participantes (juegos masivos) y muchos más y yo agregaría según
el ambiente o medio, como en este caso trabajamos en el medio acuático tendríamos
dentro de su clasificación de juegos, juegos
de seguridad.
Qué ayuda a la seguridad de los juegos dentro
del agua, en primer los elementos, sabemos que hay elementos que la refracción
del agua no los puede mover por su peso y elementos que son inestables como las
colchonetas, la profundidad de la piscina, la ubicación del profesor, recuerde
que este siempre se debe ubicar en el lugar donde el juego o la actividad
presenta mayor dificultad para los niños y algo muy importante que también
brinda seguridad dentro del agua son las experiencias vividas por el niño
dentro de este medio en edades tempranas, también brinda mayor seguridad que
los niños pasen de a uno cuando realizan actividades muy dificultosas, esto
aumenta la confianza del niño al saber que su profesor esta muy atento a él.
Es importante que los recorridos
fuera del agua, cuando se organiza un juego, sean cortos para que los niños no
se resbalen y en lo posible si la actividad no requiere salidas de la
piscina que los niños permanezcan dentro del agua como condición.
Pasare a describir algunos juegos de seguridad que incluyan
el agarre y equilibrio dentro del agua, que pueden ser totalmente modificables
según el gusto de cada profesor, según los materiales, las condiciones de su
piscina y el grupo humano al que va destinado el juego.
JUEGOS
DE SEGURIDAD.
1)
Nombre del juego: “La
roticería”.
Elementos:
un bastón.
Objetivo:
que el niño comprenda el agarre del bastón y del borde como elemento de
seguridad y estabilidad dentro del medio.
Edad:
este juego se logra con niños de 3 años, pero con edades mayores como 5 o 6 años
se crean más expectativas porque hay un mayor número de niños en el juego.
Este
juego también se lo conoce como “El rey de las comidas”, pero en este caso
le agregamos una variante.
El
juego consiste en que el profesor con un bastón que sería el mostrador les va
a vender comidas a los niños nombrando la primera sílaba de la comida que les
va a vender por ejemplo: “mi, mi, mi, milanesa” dirá el profesor
cuando el niño adivine la comida. Entonces el niño que adivinó se tomará del
bastón y el profesor lo llevará a dar una vuelta, pero antes de que termine
esa vuelta todos los demás niños deberán colgarse como monos del borde, el
mejor niño agarrado como mono tendrá derecho a dar una vuelta con el profesor
tomado del bastón.
2)
Nombre del juego:
“El mono maquinista”.
Elementos:
el borde de la piscina.
Objetivo:
que
el niño aprenda a tomarse del borde y a trasladarse sobre el mismo.
Edad: a partir de los 3
años.
Todos
los niños formaran un trencito tomados del borde, el primer niño será la máquina
que guiará a todos los niños por el recorrido marcado por el profesor los niños
que se suelten o se caigan durante el recorrido pasarán al ser el vagón final
y cada niño que se cae será un punto para el maquinista. Cuando termina el
recorrido otro niño será el maquinista y así seguirá el juego hasta que
todos los niños sean maquinistas.
Variantes:
en medio del recorrido se podrá poner una o varias estaciones que impliquen ir
desde el centro hasta el borde de la piscina y así continuar el recorrido
dificultando las acciones para el agarre. También se irán cambiando las
distancias, los recorridos, las estaciones como así también las profundidades.
3) Nombre del juego: “Los trapecistas”.
Elementos: un trapecio al que se le pueda regular la altura con respecto a la superficie del agua con una soga adicional para que el profesor pueda controlar el recorrido del elemento.
Objetivo: que el niño logre una correcta toma para suspenderse en el elemento el mayor tiempo posible.
Edad: a partir de los 3
años.
Los
niños pasaran de a uno por el trapecio, se colgaran de él con toma palmar. El
juego consiste en que cada niño es un trapecista de un circo al cual le
pondremos un nombre, invitaremos a pasar a cada trapecista al cual le
asignaremos un nombre artístico.
El
objetivo sería que cada niño este colgado el mayor tiempo posible y que en su
caída al agua se recupere y nade hasta un borde que sería la jaula de los
monos para que se agarre.
Atención:
En este juego hay que tener mucho cuidado con la altura del trapecio con
respecto al agua, recuerden que este juego por su condición es muy probable que
se ejecute en la parte profunda de la piscina, entonces si sumamos la altura del
trapecio más la profundidad de la piscina puede producir en algunos niños vértigo,
porque la profundidad equivale a un precipicio pero en este caso con agua. Para
saber a que altura colocar el trapecio solo hay que preguntarle a los niños y
ellos nos dirán cual es la distancia que debe tener el trapecio con respecto al
agua. En cualquier juego que haya que poner una distancia, la distancia justa va
a estar dada por los niños, ellos saben si pueden cumplir o no con ese
recorrido.
4)
Nombre del juego:
“El Pirata Lucero”.
Elementos:
colchonetas de goma eva o material similar.
Objetivo:
que el niño logre vivenciar el equilibrio a través de un elemento móvil.
Edad:
a partir de los 3 años.
Todos
los niños tendrán una colchoneta (y una que sobre) que será un barco en el
cual guardan sus tesoros, un niño será el Pirata Lucero.
El
juego consiste que a la orden del profesor todos los niños deberán cambiar de
barco y en el transcurso del intercambio el Pirata tomará a un niño que pasará
a ser el nuevo Pirata Lucero. Para que cada niño logre salvarse del Pirata
deberá subir a la colchoneta y lograr la quietud de su barco.
En
este juego el profesor deberá estar atento de que las colchonetas no se den
vuelta y los niños queden atrapado bajo ella.
Variantes:
la orden de cambio podrá ser el color de algunas de las colchonetas para lograr
más de un niño por barco, también se podrá variar la cantidad de niños que
deben ocupar cada barco.
5)
Nombre del juego: “El
puente se cae”.
Elementos:
colchonetas
de goma eva o material similar y pelotas o algún otro elemento que flote.
Objetivo:
que
el niño logre el equilibrio estático y dinámico con elementos para
transportar.
Edad:
a
partir de los 3 años.
Se
formará un puente con las colchonetas que llegue de un borde al otro o que
termine en el borde. Alrededor del puente se colocaran las pelotas que los niños,
que pasaran de a uno, deberán juntar antes del que el puente se caiga y
depositarla en el otro borde.
La
consigna sería que a la señal del profesor sale el niño y avanzando por el
puente se detendrá a juntar la mayor cantidad de pelotas y cuando el profesor
anuncie que el puente se cae, el niño deberá abandonar el puente llegando
hasta el otro borde.
Si
el niño se cae al agua deberá dejar las pelotas tomadas y esperar un nuevo
turno. Cada niño sumará un punto por pelota.
El
profesor deberá estar atento que las colchonetas no se den vuelta y sostenerla
para que no se escapen y el niño pueda hacer equilibrio.
Este
juego es importante jugarlo en un espacio un poco reducido o delimitado por
andariveles para que los elementos flotantes no se esparzan por toda la piscina.
Variantes:
cada niño deberá juntar un determinado color de pelotas, a pesar de que pasan
de a uno podrán juntar pelotas para un mismo grupo, determinar el número de
pelotas que deben juntar por pasado (el número mínimo o máximo que puedan
juntar). Según el color poner un valor distinto a la pelota.
BIBLIOGRAFÍA.
CAPASSO,
D. “Chicos
en acción”.
Dimar Editora S. A. 1995. Argentina.
CIRIGLIANO,
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Paidos Educación Física. 1991-1993. Argentina.
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“Juegos gimnásticos para padres e
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